A veces juntar a gente muy diferente entre sí puede resultar en un caos.
Pero otras veces, puede llegar a ser un mix muy interesante...
Sin más rodeos, hoy al mediodía me fuí a almorzar con unos amigos (algunos viejos y otros un poco más recientes) con los nervios lógicos de ese tipo de reuniones, a saber: que a primera vista se tomen idea, que se odien pasando algunos minutos o que finjan llevarse bien y realmente no se banquen... en fin.
Para mi sorpresa (aunque la verdad no tanto), resultó uno de los mejores almuerzos que tuve en mucho tiempo. Risas, gastadas de ida y vuelta entre todos, introducir a los nuevos en nuestros viejos códigos y a los amigos viejos en los nuevos códigos, en definitiva, una onda barbara.
Creo que en parte se debe a que me junto con gente que, aunque es muy diferente de mi, comparte conmigo algunas cosas que son básicas y por eso puedo considerarlos mis amigos.
Sergio es un tipo muy particular, sobre todo cuando no hay confianza con la gente, pero que haya llegado de la manera que lo hizo con Ulises, me pareció excelente.
Con ambos me llevo de la mejor forma, me divierto muchísimo con ellos por separado y hoy acabo de darme cuenta que puedo divertirme mucho más con los dos juntos.
Normalmente soy el partenaire en los diálogos picantes, pero de a poco estoy convirtiéndome en protagonista y encuentro en la gente que me rodea excelentes acompañantes para mi estilo de humor, algo que no muchos entienden y muchos menos comparten.
Aparte de Sergio y Ulises, creo que Mario fue una pieza clave en el éxito del almuerzo de hoy... siempre tenemos que encontrar a alguien para tomar de punto :)
Ja, ja.
De todas formas, Mario es un fenómeno, el cordobés se adapta facilmente a los grupos y más cuando tres de los cuatro ya nos conocíamos y el único nuevo para él era Ulises.
Los temas fueron de lo más variado, desde las citas hasta "el comedor desordenado de Andrea", pasando por la mujer del cordobés...
Y bueno, como dije, siempre tenemos que tomar a alguien de punto.
Te guste o no, somos así.
Mis amigos y yo somos muy diferentes, pero cuando estamos juntos somos como uno.
Indivisibles e incomparables.
14 de abril de 2005
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