En la primaria te enseñan muchas cosas, pero en el último tiempo me dí verdadera cuenta de que lo más util que me enseñaron son los verbos regulares.
Si, creas o no ya apliqué los tres en el mismo orden en que te los enseñan.
Comencé por AMAR, con todo, sin guardarme nada.
Creo que ella también me amó y supongo que aún me ama (en algún rinconcito de su corazón) pero yo ya no siento lo mismo.
Esto pasa desde hace un montón, desde que empecé a TEMER.
Y si, cuando estás tan involucrado en una relación surgen un montón de dudas y empecé a preguntarme si era la persona adecuada para mí, si realmente eramos el uno para el otro, si las peleas que teníamos eran pasajeras o serían permanentes luchas de poder.
La cuestión es que el miedo me venció, pudieron más todas las dudas que las pocas certezas que teníamos.
HECHO:
Nos queríamos y nos queremos un montón.
HECHO:
Teníamos un montón de planes juntos.
HECHO:
Tanta pelea por tonterías nos desgastó a los dos.
HECHO:
Yo ya no la amo.
Con todo ésto en mente llegó el momento de PARTIR.
Ella diría: "Ayer se fué, tomó sus cosas y se puso a navegar, una camisa, un pantalón vaquero y una canción... donde irás? donde irás?"
La verdad es que busqué asilo en otro lado en busca de mi propio espacio.
Va a ser una larga travesía, pero sé que en algún momento lo voy a conseguir.
Extraño muchas cosas, muchos momentos vividos, muchas boberías que hacíamos juntos.
Pero bueno, la vida es así, las cosas cambian, la gente cambia... y yo cambié.
Amar, temer y partir.
Todo tiene un orden y un porqué.
Yo me acabo de dar cuenta de ello y aún no lo puedo creer.
12 de septiembre de 2005
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