12 de septiembre de 2005

Hora de partir

En la primaria te enseñan muchas cosas, pero en el último tiempo me dí verdadera cuenta de que lo más util que me enseñaron son los verbos regulares.
Si, creas o no ya apliqué los tres en el mismo orden en que te los enseñan.
Comencé por AMAR, con todo, sin guardarme nada.
Creo que ella también me amó y supongo que aún me ama (en algún rinconcito de su corazón) pero yo ya no siento lo mismo.
Esto pasa desde hace un montón, desde que empecé a TEMER.
Y si, cuando estás tan involucrado en una relación surgen un montón de dudas y empecé a preguntarme si era la persona adecuada para mí, si realmente eramos el uno para el otro, si las peleas que teníamos eran pasajeras o serían permanentes luchas de poder.
La cuestión es que el miedo me venció, pudieron más todas las dudas que las pocas certezas que teníamos.
HECHO:
Nos queríamos y nos queremos un montón.
HECHO:
Teníamos un montón de planes juntos.
HECHO:
Tanta pelea por tonterías nos desgastó a los dos.
HECHO:
Yo ya no la amo.
Con todo ésto en mente llegó el momento de PARTIR.
Ella diría: "Ayer se fué, tomó sus cosas y se puso a navegar, una camisa, un pantalón vaquero y una canción... donde irás? donde irás?"
La verdad es que busqué asilo en otro lado en busca de mi propio espacio.
Va a ser una larga travesía, pero sé que en algún momento lo voy a conseguir.
Extraño muchas cosas, muchos momentos vividos, muchas boberías que hacíamos juntos.
Pero bueno, la vida es así, las cosas cambian, la gente cambia... y yo cambié.
Amar, temer y partir.
Todo tiene un orden y un porqué.
Yo me acabo de dar cuenta de ello y aún no lo puedo creer.