A veces el tiempo nos alcanza, por más que corramos.
Ya no tengo 17 y todo el tiempo por delante, las responsabilidades me agobian, tal vez no estaba listo para manejar la presión tanto como lo suponía.
Se siente muy asfixiante la rutina, pero cuando estás en el camino no te das cuenta. Hace falta abrirse un poco del trayecto habitual para notar la falta de aire.
Estoy solo, escuchando mi música, mirando mis películas, leyendo mis libros.
Tal vez sea "nuestro" todo aquello a lo que llamo "mío", pero no puedo dejar de necesitar ese espacio para poder respirar, mi jardín secreto, mi declaración de propósitos, mis cosas.
Necesitaba estar solo, tener un lugar propio no es suficiente cuando sentis que estás en el claro de un bosque desconocido, cuando no sabes hacia donde correr para encontrar una pradera, un horizonte abierto hacia donde ver y saber que sos libre.
Tiempo para pensar, un lugar donde parar la pelota y ser yo, por un momento.
Gracias.
Agradezco a todos aquellos que hicieron posible éste momento.
Es el momento más feliz de mi vida y deseaba NO compartirlo con nadie.
Gracias de nuevo, muchas gracias y... Felicidades!