Ayer superé mi record de 10 minutos de estadía en la casa de mi hermano, no porque no me guste visitarlo sino porque él nunca está en su departamento.
Resulta que a toda mi familia (a excepción de mamá, seamos sinceros) se le ocurrió ir a su casa a ayudar a colocar la alfombra, ingenuos de nosotros que terminamos colocándola mientras él miraba, ja ja ja!
La cuestión es que me permitió pasar un buen rato con mi viejo, mis hermanos y mi ahijada y la verdad que disfruté muchísimo el tiempo que pasamos.
Tomamos unos mates, comimos facturas, jugué con mi ahijada un buen rato, y además de todo, colocamos PARTE de la alfombra.
Motivos por el cuál no la instalamos completa:
1.- El pegamento estaba seco...
2.- por ende mi hermano tuvo que salir a comprar un pegamento nuevo, lo cuál nos quitó tiempo de trabajo...
3.- y además, la novia de mi hermano (que también miraba mientras instalábamos la alfombra) lo acompañó a buscar cola, llevándose, de paso, el único metro que teníamos por lo que papá y yo no pudimos medir los recortes que debíamos hacer.
En definitiva, la colocación terminó siendo un pretexto para hacer una reunión familiar en el departamento semi-vacío de mi hermano.
Y bueno, en algún momento tenemos que juntarnos...